El libro de los 5 anillos

Miyamoto Musashi autor de este libro, nos sorprende con cada una de las experiencias que a lo largo de su vida ha ido adquiriendo en su vasto historial de luchas y competiciones, de las cuales gracias a su pericia en las artes marciales ha salido victorioso.

Como ya es conocido, las artes marciales son inherentes a los chinos y japoneses, lo cual se viene mostrando a lo largo de toda su historia, es así que en el tiempo, aquellos individuos deseosos de convertirse  en guerreros, ven indispensable el hecho de conocer esta ciencia; ciencia que Miyamoto describe y explica con gran habilidad en dicho libro. El fin es sólo uno: explicarnos cómo despertar al guerrero que llevamos dentro.   
Por tal motivo en su relato encontraremos cinco capítulos titulados: Tierra, Agua, Fuego, Aire (viento) y Vacío. En los 3 primeros capítulos, el autor nos explica sobre la concentración, las diferentes posiciones de ataque y la necesidad de conocer las armas, como el caso de la escuela de Dos Sables, en donde los guerreros deben llevar por obligación 2 sables, un sable largo que se utiliza en lugares amplios o espaciosos, en la cual se hace hincapié en la forma de manejarlo ya que al ser una espada grande su dificultad aumenta, pero como bien menciona el autor y como es de suponer, al principio todo suele ser difícil pero conforme va pasando el tiempo y la práctica sea hace cada vez más continua, entonces su manejo se hará más sencillo.
Por otro lado tenemos el sable corto que es ideal para ser manipulado en lugares estrechos o angostos para obtener un mejor resultado. El autor señala la diferencia entre ambos sables ya que cada uno tiene un fin específico y es necesario conocer las diferentes técnicas que deben de utilizarse antes y durante un enfrentamiento para vencer a nuestros contrincantes. Un buen manejo de espada ya sea largo o corto, y un conocimiento apropiado del enemigo son suficientes para vencerlo (sea un individuo o un ejército).



Musashi también nos explica que para ser un verdadero guerrero se precisa de tener espíritu de lucha y actitud frente a los contrincantes para que  cuando no se cuente con las armas adecuadas se pueda luchar sin ellas; por eso, es que el autor resalta la relevancia que tiene el hecho de practicar constantemente cada una de las técnicas que en este libro se detalla en los tres primeros manuscritos.
A diferencia de los tres primeros capítulos que refiere sobre las armas  a usar, el marco social y cultural en el que se desenvuelve cualquier tipo de combate; el Manuscrito de Viento expresa la capacidad de dedicación que tienen las diferentes escuelas en donde cada una de ellas tiene una forma particular de enseñar ya que algunas de estas solo enseñan con el fin de lucrar, en pocas palabras venden las artes marciales para impresionar a los participantes y así conseguir que estos continúen practicando en sus instalaciones.
En este Manuscrito, Musashi resalta la importancia de conocer a las otras escuelas, y como él señala, algunas de éstas enseñan únicamente con la espada larga y sus diferentes formas de manejarla; otras tantas con la espada corta, enseñando en qué lugares y situaciones usarla, mientras que otras escuelas se centran en el enfoque de los ojos, donde según el autor menciona que existen guerreros que tienden a fijar sus ojos en la espada, las manos, los ojos y hasta en los pies de sus adversarios, cometiendo un gravísimo error ya que solo se estarían concentrando únicamente en esos lugares específicos del cuerpo y del arma, mas no en lo primordial que es el corazón y la mente de las personas involucradas.
Por otro lado existen escuelas que solo se centran en los movimiento de los pies, existiendo los pasos rápidos, flotantes, saltarín, elásticos, fuertes y hasta de cuervos, cosa que para el autor no ayudan en una pelea, todo lo contrario, para él son deficientes ya que solo muestran inseguridad por parte del guerrero; hay escuelas que se basan en la velocidad de los peleadores, siendo esto malo para la enseñanza de las artes marciales ya que la velocidad solo sirve en lugares predeterminados (amplios), esto quiere decir que si el lugar es pequeño de nada sirve la rapidez que pueda tener el guerrero porque no tendría el espacio adecuado para moverse y luchar como se le enseñó, y por último están la escuelas esotérico y exotérico que menciona a las tradiciones, cosa que desde el punto de vista del autor no tienen ninguna diferencia.

Y ya por concluir con el libro de los cinco anillos, nos encontramos con el manuscrito del vacío, el cual nos traslada a un reino en el que nada existe, ya sea porque se ve como vacío o porque todo en él es desconocido.  Aunque Musashi precisa que el vacío no existe, señala que la gente lo asocia muchas veces a la falta de entendimiento de algo, claro está que es de manera errónea, puesto que aquello, no es más que una ilusión.
El vacío en este manuscrito consiste en saber llegar a él, y para ello es necesario e indispensable que el espíritu no muestre confusión alguna, que se esté relajado, atento, y que se esté dispuesto a ver más allá de los alcances naturales del ojo.
El vacío es una vía, la cual no contempla maldad, la sabiduría se manifiesta y lo lógico se puede encontrar, pero la mente se halla vacía… lo importante es no desviarnos de esta vía.